Cambiar de administrador de fincas es una decisión que muchas comunidades se plantean cuando consideran que la gestión no responde a sus necesidades, existe falta de comunicación, los gastos no están suficientemente controlados o buscan un servicio más cercano y transparente.
El cambio no significa empezar de cero. La comunidad conserva sus cuentas, contratos y documentación. Lo importante es realizar correctamente el proceso de sustitución y el traspaso de información.
¿Cuándo puede una comunidad cambiar de administrador?
La comunidad puede acordar el cambio cuando considere que existe una alternativa más adecuada. La Ley de Propiedad Horizontal establece que el nombramiento de los órganos de gobierno se realiza por el plazo de un año, salvo que los estatutos establezcan otro plazo, y que pueden ser removidos antes mediante acuerdo de la Junta.
- Falta de atención.
- Dificultad para contactar.
- Retrasos en incidencias.
- Falta de transparencia.
- Problemas con proveedores.
- Escaso seguimiento de obras.
- Honorarios elevados en relación con el servicio.
Paso 1: incluir el cambio en el orden del día de la junta
El cambio debe incluirse claramente en el orden del día. Por ejemplo: “Cese del actual administrador y nombramiento de nuevo administrador de la comunidad.” También es recomendable solicitar varios presupuestos antes de la reunión.
Paso 2: mayorías necesarias para aprobar el cambio
El nombramiento y remoción de los cargos corresponde a la Junta. Debe comprobarse la mayoría y el régimen de votación aplicable según la Ley de Propiedad Horizontal y las circunstancias concretas de la reunión.
Paso 3: acta, notificación y fecha de efecto
El acuerdo debe quedar correctamente recogido en el acta, incluyendo el nombramiento del nuevo administrador. Conviene establecer la fecha efectiva del cambio y documentar la entrega de documentación y la situación económica.
Paso 4: traspaso de documentación, cuentas y fondos
El nuevo administrador necesita disponer de la información necesaria para comenzar sin interrupciones.
- Libro de actas.
- Título constitutivo y estatutos.
- Relación de propietarios.
- Situación de cuotas pendientes.
- Contratos con proveedores.
- Pólizas de seguro.
- Presupuestos y facturas.
- Documentación de obras.
- Informes técnicos e inspecciones.
- Información bancaria.
- Documentación de subvenciones.
El dinero pertenece a la comunidad, no al administrador, por lo que debe realizarse correctamente el traspaso de fondos y comprobar saldos, facturas y recibos pendientes.
Errores habituales al cambiar de administrador
Elegir únicamente por precio
Una cuota más baja no implica necesariamente un mejor servicio. Hay que comparar qué incluye cada presupuesto.
No revisar el contrato actual
Conviene comprobar las condiciones del nombramiento y cualquier cláusula relativa al cese.
No preparar correctamente la Junta
El cambio debe aparecer claramente en el orden del día y quedar documentado.
No hacer un inventario de la documentación
El traspaso debe ser ordenado para evitar pérdida de información.
No comprobar la situación económica
El nuevo administrador debe conocer saldos, facturas, impagos y obligaciones.
Qué pedir a un nuevo administrador de fincas en Murcia
Antes de elegir, conviene comparar honorarios y servicio. Pregunta quién atenderá incidencias, cómo se gestionan emergencias, cómo se presentan las cuentas, cómo se controla la morosidad, qué servicios están incluidos y si existe acceso digital a documentos y cuentas.
También puede ser útil valorar la experiencia gestionando comunidades en Murcia y la capacidad de trabajar con proveedores y profesionales de la zona.
¿Necesitas ayuda con tu comunidad?
Si tu comunidad de propietarios en Murcia no está satisfecha con la gestión actual, cambiar de administrador puede ser más sencillo de lo que parece.
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